miércoles, 31 de diciembre de 2014

De 2014 a 2015

 Se van más rápido que vienen. Pasan y pasan. Imparables. Vertiginosos, volátiles, intensos. Nos deja 2014 (otro más que se va) y llega 2015. Un nuevo año. Un nuevo ciclo. Un nuevo desafío. Ten cuidado con lo que haces jovenzuelo...peligra tu cuello.

Desapareció con este 2014 una época. Se fue, hace pocas semanas, mi abuela, Dolores, mi raíz. La abuela. Casi rozando los 98, ejemplo de fuerza y coraje. De cojones bien puestos. Bastión de una gran familia. Gracias por tanto, gracias por todo. Un beso eterno...ahora que estás con el abuelo Gabriel, cuidadnos, desde allá donde estéis, juntos. Para siempre.

Vino allá por mayo un ángel, Óliver. Hermoso, brioso, alegre. Bienvenido querido, estaremos a tu lado. Tendrás mi hombro siempre contigo. Vendrá Lucas. Aquí te esperamos pequeño, ansiosos y deseando ver tu sonrisa, la que traerás a esta casa. Vino Óliver, vendrá Lucas...y tantas y tantas cosas. Amargas unas, dulces otras, tristes, alegres, jodidas, intensas...vendrán tantas y tantas cosas.

Quién sabe por donde sí o por donde no, donde descansaremos, donde nos esconderemos, donde gritaremos, quién sabe...pero sí, seguro que aquí estaremos. Enfrentándonos día a día a esto que se llama vida. Sonriéndole. Aquí estaré...aunque como sabéis últimamente un tanto ausente, pero estoy. ¡Malditas pasiones! ¿O benditas?

¡Queridas, queridos sonrían a este nuevo año y Feliz 2015!

Adios 2014, bienvenido 2015.

martes, 7 de octubre de 2014

Ese querido amigo

Querido amigo, hace tanto,
hace tanto que te tengo olvidado.

 No es por nada, es la vida,
que me lleva y me trae.

Son los días que amanecen,
los mismos que mueren en mi almohada.

Querido amigo, sigues presente,
aunque no te escriba, a menudo.

No es por nada, es la ausencia,
que se cubre por la distancia y el tiempo.

Son los quehaceres mundanos,
los que van y vienen.

Querido amigo...

sábado, 27 de septiembre de 2014

Soy Raphaelista

 Amigos, soy Raphaelista. No lo sabía, hasta ayer no lo descubrí pero estoy convencido que soy profundamente Raphaelista. Quizá lo haya sido toda la vida, como también fui Juradista, Pantojero y sobre todo, fui, sigo siendo, un gran amante de la copla del eterno Carlos Cano. Y soy fan, sobre todo, de un tiempo que se está evaporando.

Ayer descubrí mi Raphaelismo en Lorca, rodeado de gentes de una generación que ha crecido al arrebol de sus canciones, al abrigo de sus letras o al calor de sus pasiones. Anoche vi lágrimas brotar en una cara surcada por las arrugas, anoche vi sonrisas maduras, anoche volvieron historias olvidadas, amores perdidos, anoche en el cielo lorquino se dibujaron los recuerdos del pasado, de toda una vida. Me vinieron a mi mente cientos de imágenes de mi niñez y vinieron a mí, miedos, el miedo a la ausencia, que, sin duda, llegará más pronto que tarde. 

Soy Raphaelista porque este hombre, y otros tantos hombres y mujeres, esta generación, me ha dado la vida, me ha permitido crecer, me ha apasionado, me abraza en los momentos difíciles, me sigue dando lecciones de vida...porque esta generación va a apagando sus luces, esa luz que nos ha alumbrado a muchos de nosotros. Me acordé de los Raphaelistas que ya no están...y volvió ese miedo a la ausencia que llegará. 

Soy y seré Raphaelista para siempre.



sábado, 20 de septiembre de 2014

Esas noches eternas

Me gustan las noches.

Solitarias.

Anónimas.

Amo las noches.

Desnudas, a cuerpo.

Al aire.

Jodidamente ausentes.

Silenciosas.


Deseo las noches a compás.

A mi aire.

Perdidas.

Encontradas.

Venid a mi, os deseo.

Vividme, violadme, reventadme.

Amo las noches.

Desnudas...eternamente desnudas.



miércoles, 10 de septiembre de 2014

¡Ay luna!

 ¡Ay luna!

 Luna lunera, que nos embriagas con tu luz,
 luna lunera, que nos embelesas con tu brillo.

¡Ay luna!

 Luna lunera, que velas nuestros sueños,
 luna lunera, que abrigas esperanzas.

¡Ay luna!

Luna lunera, acuéstate en mi cama,
luna lunera, ya es tarde, ilumina mi mañana.


(Este verano he visto las lunas más bellas
que nunca hayan existido)

lunes, 8 de septiembre de 2014

Anduve

Discúlpenme, anduve en mis cosas.

Entre aguas cristalinas y abrazos,
entre puestas de sol y naturaleza.

Anduve despistado, disfrutando.

Entre mineras y tarantas,
entre pasiones y tangos.

Anduve entre letras y acordes.

Entre la mar y altas montañas,
entre la espuma de la vida.

Discúlpenme, anduve en mis cosas.

sábado, 26 de julio de 2014

Que siga el vuelo

  No es abandono, ni desgana, ni ausencia...es una comunión de todo eso mezclada con una necesidad de respirar el aire de las noches de verano, de otear el cielo desde las alturas y sentir el agua del mar recorrer todo mi cuerpo. Es necesidad de leer a Lorca, escuchar a los grandes y caer rendido al alba al abrigo de Morfeo.

Es todo eso y mucho más.