miércoles, 5 de diciembre de 2012

Es...

Es seguir caminando aun sabiendo que estás rodeado de falsas miradas.

Es mirar a tu alrededor y no ver unos ojos cercanos.

Es descubrir que no quedan huellas tras tus pasos.

Es oir palabras, frases, discursos...sin escuchar sus mensajes.

Es no pensar en nada mientras estás inmerso en tus pensamientos.

Es sentirte aislado dentro de la multitud.

Es echar de menos cosas que no han sucedido.

Es intentar fijar tus pasos en la arena aun viendo las olas cerca.

Imagina que es, sin ser....

martes, 4 de diciembre de 2012

¿Y en la tierra?


Quizá seré un poco corto de miras, quizá mi inteligencia no me deje ver más allá. Quizás, quizás...quizás, como decía la canción del cubano Osvaldo Farrés. No lo sé, dudo, existo.

Lo que si tengo claro, de lo que no dudo es que hay demasiadas cosas sin hacer en este mundo, demasiadas necesidades aquí abajo, demasiadas carencias en la tierra como para buscar "vida" en otros mundos.


No se si habrá compuestos orgánicos en Marte...en caso de que los hubiera no se para que sirven. Lo que tengo claro es que si hubiera vida en otros planetas o en otras constelaciones seguro que eso no nos ayudaría a salir de esta en la que estamos metidos. Aunque pensándolo bien...¡narices! seguro que los marcianos tienen soluciones para la crisis.

Millones de dólares en cohetes y juguetitos espaciales mientras millones de niños mueren por desnutrición...como diría Mafalda...¡Paren el mundo, me quiero bajarrrrrr!



miércoles, 28 de noviembre de 2012

Valor y coraje

Ahora el enemigo somos nosotros. De la opulencia a la carencia, del poder a la necesidad, de ricos a pobres.

Recuerdo la añorada primera década del S.XXI como unos años de falso esplendor y dudosa prosperidad en este resquebrajado país llamado España.

En aquellos días de auge eran cientos, quizá miles las personas que cada día arribaban a nuestra tierra en búsqueda de un futuro, de un destino y de unos euros que llevar a casa. Los mirábamos con recelo, con temor, con desconfianza, de forma desdeñosa a veces...venían a trabajar donde nosotros no queríamos, llenaron nuestros campos, atendieron a nuestros mayores, cuidaron a nuestros niños, sirvieron las mesas de nuestros restaurantes. El sueño español acabó y comenzó una nueva y dura etapa.

Hoy son los españoles los que tenemos que emigrar para ganarnos la vida. Somos los que cuidamos los mayores de otros, somos los que atendemos las mesas de otros, somos a los que nos miran con desconfianza, somos los que tenemos la mirada triste, somos los que estamos a miles de kilómetros de nuestro hogar, somos los que añoramos a nuestras familias.

Recientemente he sido testigo directo de ello, he visto miradas perdidas, tristes, ausentes, gentes desubicadas, buscando su hueco, intentando ser alguien, sonreir...lo tienen difícil pero lo están intentando.

Mucha suerte, ánimo, valor y coraje.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

martes, 20 de noviembre de 2012

Que...

¡Que revienten los puentes mas lejanos,
que se incomuniquen las emociones de la razón!

¡Que el camino hacia tus labios no sea tan largo,
que el abrazo no dado se prolongue a la eternidad!

¡Que las lágrimas se sequen antes de brotar,
que tu sonrisa no falte nunca!

¡Que las palabras ayuden a entenderlo todo,
que los silencios hablen!

¡Que no dejen de sonar los acordes de esa canción,
que resuenen en mi memoria para siempre!



jueves, 15 de noviembre de 2012

Martes y 13

¡Ya pasó! Aciago...como dice la leyenda. Un martes y 13 distinto, extraño, exaltado.

Repleto de incidentes, de situaciones desagradables, de reivindicaciones, de agresiones sin sentido, de injusticias, de clamor popular, de gente en la calle, de desunión, de ira, de inconformismo, de rabia, de impotencia. Un martes y 13 socialmente desangelado.

También estuvo lleno de sofá y manta, de polvos previsiblemente curativos, de pastillas insípidas, de dolor de cuerpo, de congestión nasal, de púas en la garganta, de sueños reparadores, de escalofríos por todo el cuerpo.Un martes y 13 malito en casa.

Por último fué un día de ausencias y presencias. De soledad buscada, de hastío encontrado, de pensamientos y reflexiones, de malentendidos, de posteriores sonrisas, de dibujos con mensaje, de ilusión en el futuro. Un martes y 13 intenso.

¡Ya pasó! Un martes y 13 distinto, extraño, exaltado.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Oda a los gotones y las baldosas sueltas


Cualquiera de vosotros: ¡La madre que ...#$~%*^X"¿?&%..#!

Recién peinado, perfectamente perfumado y con un conjunto que quita el hipo...chaqueta nueva, color marrón, jersey de cuello de pico, verde y camisa a juego de cuadros. Look otoñal.

Paseas por aquella acera destino a tu cita con aquella chica con la que tanto has suspirado, suspiras y seguirás suspirando. La tarde ha caído y unas nubes desafiantes, oscuras y crueles cubren el cielo de tu vetusta ciudad.

La amenaza se cumple y las primeras gotas de agua cubren el suelo, dubitativo giras tu cabeza hacia el coche y...por no recorrer unos cientos de metros de mas continuas la marcha, decidido a triunfar, hacia el monte del gozo.

Esas tímidas gotas que despistabamente se precipitaban sobre la ciudad se convierten ahora en una contundente lluvia que en apenas unos minutos acaparan todo. De la contundencia, la lluvia, pasa una rotunda tormenta que alerta una tarde aciaga. Suspira.

De pronto, cruzas la calle y al abandonar el abrigo de los soportales de los edificios colindantes...¡Zas! tres gotones. Uno en la cabeza desdibuja tu peinado arrojando tu perfecto flequillo a los albores de la frente. Otro, el mas traidor se cuela por el cuello de tu camisa y decidido recorre toda tu espalda produciéndote un desagradable escalofrío. El último ¡Ay el último! Dibuja, esboza diría yo un innombrable garabato de humedad en la solapa de tu chaqueta.

De decidido gentleman a huidizo principiante en las labores amatorias...de perfecto look otoñal a que se yo quién sabe como.

Sin embargo un drama de consecuencias bíblicas está a punto de ocurrir...en el día D, hora H, con lluvia y con aspecto desharapado, aún las cosas pueden ponerse peor.

Doblas la esquina, llegas a tu edén vespertino y allí está ella, radiante, luminosa, exhuberante...firme cruzas su mirada, garboso caminas hasta su cuerpo y ¡zas! ¡una baldosa suelta! ¡una acera en mal estado! Un desastre descomunal. Pisas la temida baldosa y diligente el agua emana a borbotones de los confines del infierno.

El perfecto pantalón beige de tu Venus es engullido por cientos de gotitas de color ocre, marrón, oscuras...desgraciado de tí. Tierra trágame.

Has sido víctima de los gotones de las cornisas y las baldosas sueltas.




*Dedicado a todos aquellos/as que se se enojan la pisar una baldosa suelta o les cae un gotón de una cornisa entre el cuello de la camisa.